En el marco de las festividades patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, las hermanas Diócesis de Cabimas y Machiques, ambas adscritas a la Arquidiócesis de Maracaibo, celebraron el pasado jueves 20 de noviembre, una solemne Eucaristía para elevar una oración especial por su clero y el incremento de las vocaciones.
La celebración, una tradición anual de hermandad y fe, fue presidida por Monseñor Felipe González, Obispo Emérito de la Diócesis de Machiques. Estuvo concelebrada por una significativa representación del clero de ambas jurisdicciones eclesiásticas, afianzando los lazos de unidad en la Iglesia peregrina.
El Ejemplo de María: Obediencia, Servicio y la Pequeñez que Acepta la Voluntad de Dios
Durante su homilía, Mons. Felipe González hizo un profundo llamado a acoger el ejemplo de la Santísima Virgen María como modelo de obediencia y servicio. “Debemos hacernos servidores de Dios siguiendo el ejemplo de María. La mujer que dijo ‘Soy la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra’, un gran acto de obediencia, pero sobre todo de servicio y entrega a los planes de Dios”, destacó el celebrante.
El Obispo Emérito subrayó que María nos invita a seguir a Jesús y a hacer lo que Él nos diga, enseñándonos que la voluntad de Dios debe ser acogida en nuestras vidas, por muy simples que parezcan los gestos que nos pida el Señor. Citando el ejemplo de las Bodas de Caná, Mons. González explicó cómo el sencillo acto de llenar las tinajas de agua dio paso al milagro de la conversión en vino.

“Por muy insignificante que parezca, debemos aprender a acoger la voluntad de Dios en nuestras vidas, más allá de los sueños o planes que alguna vez nos hayamos planteado. No importa que se vea simple, Dios puede hacer grandes cosas a través de los dones que Él mismo nos otorga”, indicó.
Añadió que la clave reside en la humildad, en “hacernos pequeños para darle paso a Su voluntad y pueda obrar Sus milagros”. Subrayó la idea de que Dios nos otorga valores, virtudes y dones pensando en las grandes cosas que podemos hacer en Su nombre.
La Familia: El Gran Regalo y La Cara Más Numerosa de la Fe
Para finalizar su homilía, Monseñor González invitó a la asamblea a orar intensamente por las familias, destacando su papel fundamental en la vida de la Iglesia. “Para dar vida a la Iglesia es muy importante pedir por los sacerdotes y las vocaciones religiosas, pero no debe dejarse de lado a las familias de creyentes y practicantes, pues son la cara más numerosa de la fe”, afirmó.
El Obispo enfatizó que “es en las familias donde se inicia la fe” y donde los niños imitan los ejemplos de sus padres, construyendo la base de la realidad más cercana a la fe. Asimismo, reconoció el importante papel de los diversos carismas y grupos apostólicos que promueven la vida en familia y cultivan el amor, la fe y la caridad, siendo el núcleo del cual nacen las vocaciones sacerdotales y religiosas.
La solemne Eucaristía concluyó con una oración a la Chinita, pidiendo su protección y amparo para la Iglesia en las Diócesis de Cabimas y Machiques, su clero, y por el anhelado incremento de las vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras.


